Bajo el rocío de la mañana,
como un viento fresco,
llega la promesa
de vivir una vez más.
El primer y cálido rayo de sol
calienta tu rostro.
A su vez,
sientes en el pecho
cómo tu espíritu se enciende,
y tu corazón retumba
como tambor,
mientras tus piernas avanzan.
Corres por el campo.
El olor a petricor,
pasto
y flores
perfuman el ambiente.
Valiente,
saltas después de la pendiente.
El acantilado
que una vez te dio miedo,
ahora es solo
diversión
y satisfacción.
La corriente brava
te empuja
y te lleva.
El agua en tus ojos
no te impide la visión.
Tus manos,
sobre las burbujas,
logran sacarte.
Tus sentidos,
dentro del bosque,
se agudizan.
El sonido de lo desconocido
no te inquieta.
Te reconoces
como una bestia.
El sigilo
y la determinación
son tus herramientas.
Movimientos precisos
te acercan a tu clan,
donde finalmente
tu puño choca,
amigable,
con el puño
de quienes te reciben
como guerrero resiliente.


Hermosísimo poema. Felicitaciones. 👍👏👏👏🌹
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